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lunes 23 de octubre del 2017
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Maderas del Orinoco: De un sueño a un compromiso por plantar vida en el planeta

Maderas del Orinoco: De un sueño a un compromiso por plantar vida en el planeta

Prensa Minppibes / Eduardo Pimentel.- En Maderas del Orinoco el proceso de plantación empezó como un experimento hace más 50 años en las sabanas del sur de Monagas, según reseña la página web de la empresa maderera.

Hoy esta iniciativa abarca más de 500 mil hectáreas de los estados Anzoátegui, Apure, Bolívar y Monagas; que generan empleo a cientos de hombres y mujeres que han heredado una pasión por cuidar y ver crecer el bosque de pino Caribe más grande del mundo.

El compromiso de Maderas del Orinoco por mantener la vida en el planeta comienza en los viveros (Producción de plántulas), para luego pasar a la plantación (establecimiento de plantas en el terreno) y por último está la protección (resguardo del bosque).

Proceso de plantación heredado

“Yo he enseñado a mis cuatro hijos a plantar”, afirma el obrero forestal, Dalas Romero, quien mantiene la tradición de seguir plantando. Él, junto a otros representantes de la empresa maderera e integrantes de las cooperativas, participan en el proceso de siembra de 13 millones de plántulas de la especie pino Caribe y Acacia.

Dalas inició como trabajador forestal hace 50 años con el proyecto de la Compañía Nacional de Reforestación (Conare), y a pesar que sus hijos no continuaron el oficio familiar, tiene la esperanza que alguno de sus 12 nietos pronto se integre para seguir “dedicando su vida al bosque”.

Explicó que el proceso de plantación en la sabana se realiza con una avanzada de hombres que van abriendo agujeros en la tierra, mientras otros que vienen atrás la colocan la plantula en el hueco y la fijan en la tierra.

Otra de las personas que tiene una gran trayectoria realizando esta labor es Jesús Enriques Gutiérrez. Con 25 años de servicio, la semilla del trabajo germinó en uno de sus cinco hijos, quien ya trabaja en una de las cooperativas como plantador.

“Siento orgullo al ver a mi hijo plantando, sabiendo que no se perderá la tradición. Él entendió, al igual que yo, que estamos plantando oxígeno para el mundo entero y que además hay que luchar por la empresa que ha dado empleo a todas las comunidades aledañas”.

En este 2017 se incrementó el proceso de plantación en 302 por ciento en comparación con las 3.311 hectáreas/año plantadas en el 2016, de las cuales ya lleva avanzada 73 por ciento en los estados Monagas y Anzoáteguí faltando solo el estado Bolívar para iniciar este proceso.

“Hoy es un día histórico porque estamos garantizando bosques a la generación de relevo a la vez que vamos enseñándoles a cubrir de verde la sabana venezolana. Con esta plantación estamos dándole un contexto industrial, ecológico y productivo a Maderas del Orinoco que la lleve a ocupar un lugar importante en la Agenda Económica Bolivariana (AEB).

Protección de la plantación

Una vez realizada este procedimiento de plantación, los bomberos forestales tienen una labor bastante importante para resguardar los espacios y garantizar el cuidado de las plantas.

Actualmente las plantaciones distribuidas en los cuatro estados son defendidas día a día por un cuerpo de bomberos integrado por más de 120 hombres y mujeres.

Este trabajo se intensifica desde enero hasta mayo debido al periodo de sequía, luego viene el periodo de lluvia en el que el trabajo es menor.

Gracias a esta labor, este año bajó en 86 por ciento el impacto de los incendios hacia el bosque en comparación con el año 2016.

Educando para la vida

En esta etapa los guardianes forestales aprovechan de ir a las escuelas y comunidades para ilustrar sobre todo lo que es la prevención y protección del patrimonio vegetal que está en las zonas de plantación.

La licenciada en Educación Yulennis Bugarito es la encargada del Departamento de Extensión Forestal y Prevención Contra Incendios Forestales, tiene ocho años trabajando en Maderas del Orinoco, de los cuales lleva cinco en el área de protección informando sobre la prevención del área forestal.

Su llegada a esta instancia inicia a partir de todo el conocimiento adquirido como nativa de la comunidad de Chaguaramas; un sector rural que dependía del bosque. Su mamá en el año 1970 comenzó ayudando en la instalación de los viveros.

“Ella estaba todo el día trabajando y solo la veíamos los fines de semana, a pesar de ello me siento orgullosa de que ella haya creado ese bosque”, recordó.

Posteriormente su madre se retira del proceso y continúan sus tíos, de los cuales uno trabaja en el área de protección forestal desde los 14 años de edad cuando se apagaba el incendio con ramas por que no había inversión en herramientas en ese momento.

“Gracias a él, a sus anécdotas, fuimos creciendo y nos gustaba estar en enfrente cuando había incendios, pues nos impresionaba el despliegue con motos, camiones cisternas y de hombres preocupados por salvar el producto de su esfuerzo”, manifestó.

La trabajadora se siente orgullosa en ser parte de este bosque, criarlo, verlo crecer. “Me duele cuando se quema. Hoy en día mi familia está aquí por estas plantaciones, yo tengo lo que tengo por estas plantaciones; yo amo este bosque y puedo decirlo que no podemos dejar que se pierda”.

La pasión por ver ampliado este bosque no se disipará en el tiempo, los trabajadores forestales así como los integrantes de las comunidades del punto y circulo de las plantaciones no permitirán que se deteriore.

En este sentido, el trabajador de Maderas del Orinoco y activador social de la comunidad de Chaguaramas en Monagas, Argenis González visiona la Universidad Forestal como una entidad educativa encargada de formar a personas con vocación de estudio en el tema forestal en la que adquieran conocimientos para transmitir de generación en generación y se conserve el interés forestal en la zona.

“De esta forma se edificaría un encadenamiento de por vida en el que se combinaría conocimiento empírico y técnico a través de la Misión Sucre y la Universidad Bolivariana de Venezuela”, enfatizó.

De esta manera, prosiguió, “se puede expandir todo el poderío forestal aguas abajo, no solo en las plantaciones sino en las comunidades, llevarlo al empoderamiento de las empresas de propiedad social para que transformen la materia prima en camas, pupitres, para darle solución a los problemas, para poder mejorar nuestra calidad de vida.”

Hoy en día la empresa adscrita al Ministerio del Poder Popular para Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas (Minppibes) Maderas del Orinoco cumple con su misión de desarrollar plantaciones de bosques en el territorio nacional que satisfagan los requerimientos de materia prima y servicios ambientales.

“Esta empresa forestal vende materia prima al Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialistas (INCES), Ministerio del Poder Popular para las Comunas para que produzcan mesas sillas y puertas para la Gran Misión Vivienda Venezuela. Además se estrena en la exportación al zarpar el primer buque cargado con 35 mil toneladas de astilla con destino a Turquía”, enfatizó la máxima autoridad del Minppibes, Juan Arias.

De este modo, la empresa integrante del Motor 11 (Forestal) de la AEB, materializa lo establecido en el quinto Objetivo Histórico del Plan de la Patria 2013-2019 al “construir e impulsar un modelo económico productivo eco-socialista, basado en la relación armónica entre el hombre y la naturaleza”.

Fotografías
1) Ministro Juan Arias en Proceso de Plantación
2) Trabajadores en Proceso de Plantación
3) Planta de pino caribe
4) Presidente de Maderas del Orinoco Jhan Urdaneta declarando

Las fotografías fueron elaboradas por el fotógrafo Luis Miguel Hernández

Con toda de Prensa

Viceministerio de Gestión Comunicacional
Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información

Trancripción ACA: Carlos Romero




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